No. 159/EL ALUD PÚRPURA/MESA 2


 

José Saed Ayub



 

 



Influenza o fiebre porcina, domingo

¿Cuál será el saldo de esta histeria?
¿Cuánto futbol va a seguir muriendo?
¿Cuántos niños maltratados bajo las faldas de sus madres,
sin cláxones que golpear, sin cines, sin canchas que amparen
la suspensión de clases?
¿Cuántos divorcios a partir de aquí?
Tan sólo el estrés de imaginar el estrés del lunes
me empieza a enfermar.
Y mira que no es influenza.
Es domingo.




Reforma 390

Llego tarde
porque…
(estar aquí es siempre dar explicaciones)

Es la primera lluvia matutina de este año.
(Antojo de café con cigarro
y no estar aquí con traje y corbata)
Prohibido el café porque daña riñones.
Me abstengo del cigarro porque también prohibido
porque nocivo —dicen— y sobre todo en áreas públicas cerradas.
Estamos encerrados en raras burbujas cristalinas
suspendidas en pisos décimo cuartos.
Podemos ver la lluvia sin mojarnos
y diecisiete grados de temperatura acondicionados.
Casi no me lo pongo para que no se me acabe,
me dice Marcela de su perfume mientras me da a probar su cuello.
Ash; respuestas de mails y mails que penden
de las ganas de mis dedos que no tienen.

Pepe, te llama el jefe.

Jefe, se nos está yendo la vida en esta chamba.
Jefe, estar aquí es sobrevivir.

Por eso
llego tarde;

por eso
me largo
a tiempo.

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José Saed Ayub (Ciudad de México, 1983). Estudió Letras Clásicas en la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente labora en una oficina bancaria.