No. 148/EDITORIAL

Podríamos decir que el motivo de este segundo número del año es la diversidad: diversidad de tonos, de estructuras, de estilos, de temas, de origen de los autores publicados en estas páginas que abren con una extensa muestra poética: en Del Árbol Genealógico, dos poemas del jalisciense Ernesto Lumbreras cuyos títulos son, en sí mismos, la clave de la propuesta de su autor: “El jefe de la estación de trenes en su vejez, pasa revista a sus novias difuntas” y “Por qué habla tanto la primavera en sus primeras incursiones”. A partir de ahí, la sección dibuja sus trazos en contrapunto: la crudeza de las imágenes de Minerva Reynosa (Monterrey); la entrañable introspección de Julio César Toledo (Veracruz); el apego a la tradición lírica de Christian Barragán (Ciudad de México) y Xitlálitl Rodríguez (Guadalajara); la contundencia de Buba Alarcón (Chihuahua) y los aires del Caribe beisbolero en los versos de Paul Álvarez (Santo Domingo, República Dominicana). Distintas formas, distintas tendencias en una generación “unificada” por la diversidad de propuestas.

En el mismo tenor seguimos con la narrativa: “La condición posnorteña”, de Carlos Velázquez (Torreón); “Claroscuro”, de Cristina Pérez Díaz (San Juan, Puerto Rico); “Los funerales de Benjamín”, de Rodrigo Martínez (Ciudad de México), y la voz irónica de Paul Medrano (Ciudad Victoria) en su crónica “Apuntes kafkapulqueños”. Cerramos el número con “La máscara del otro”, reflexión de Luis Paniagua (Guanajuato) sobre la obra de Fernando Pessoa —cuyo secreto, en palabras de Octavio Paz, “está escrito en su nombre”—, y con una recomendación a la lectura: Signos de traslado, poemario de Víctor Cabrera publicado en 2007 por Casa Juan Pablos y Leer y Escribir.

Queremos aprovechar este espacio para compartir con nuestros lectores la primicia de un nuevo libro: Infiernos particulares, cuentos de Eduardo Uribe, volumen 4 de las Ediciones de Punto de partida, y además agradecer a dos amigos y colaboradores de esta revista: el artista plástico Mario M. Reyes, por permitirnos ilustrar el número con su obra; y el poeta y editor Rodrigo Castillo, artífice generoso del contacto entre Punto de partida y varios de los escritores incluidos en esta ocasión. A ellos, como a nuestros lectores, gracias.