68│Otros ecos / No. 212

Imagino en silencio







Nunca escribiré un poema del 68.
Aquí sentado, escuchando canciones y grabaciones de aquel momento,
subo el volumen de mi computadora e imagino
cómo giran los discos en las habitaciones.
Voces con otra sintaxis: amores ardiendo en la noche latinoamericana.
Aquí sentado, al lado de mi esposa, tomo una cerveza
y pienso que en aquel momento este departamento
estaba límpido como el poema de Paz.
Este mismo edificio Valladolid, recién construido.
Hay rótulos de la Olimpiada por todos lados.
Estamos a unos pasos de Periférico, no tan lejos del Estadio,
dicen los reporteros. Viven en mi casa
y, mientras cubren los eventos deportivos, advierten
una parvada brumosa cruzando las multitudes,
silenciosa y discreta.
Toman la máquina y teclean o, por lo menos, se observan
a ellos mismos tecleando
en el escritorio
un artículo diferente
que no trata sobre el salto impresionante de Beamon
y su récord mundial.
Soy como ese reportero que se imagina escribiendo
y no toca una tecla.
¿Versos sobre las luces de bengala,
palabras y más palabras?
Regreso a mi casa manejando por Av. Delfín Madrigal,
mi suegro es el copiloto; pronto se perfora un archivo memorable.
Hay un nudo y pausas. Mudo, imagino a los estudiantes boteando
en una colonia proletaria: saborean los rollos fritos de un restaurante chino.
La compañera sostiene el bote que nunca debe abrirse. Cruza los brazos.
Rascan sus bolsillos y siguen el rumbo en silencio,
con el hambre y esa felicidad agradecida de ser jóvenes
y estar juntos.

Mitin relámpago: alguien sube al camión y dice; otro reparte folletos.
Un mimeógrafo: volantes; una impresora láser.
Mis alumnas discuten si la Facultad de Derecho se va a paro.
Una de ellas reflexiona sobre la violencia,
las conmemoraciones y el rector Graue.
Tiemblan las formas en el edificio
y publico pequeños informes en Facebook,
sentado en mi escritorio inventariado de profesor universitario.
Mudo, veo a los estudiantes votando. Hay un nudo y pausas.
Joel Sebastián Meza es hermano de mi amigo Aurelio, no lo sabía.
Escribe una carta sobre lo que sucedió con todos nosotros:
amoroso para “Sebas”, desconoce a “Joe”, el mediático.
En la tarde llueve,
llueve
todavía sangre en el país.
“Es ominoso que eso siga sucediendo a 50 años del 68”,
dice La Nacha el pasado 6 de septiembre
y los estudiantes desenvuelven sus oídos de flor.
Aquí sentado, escuchando
canciones y grabaciones de aquel momento,
subo el volumen de mi computadora
e imagino
cómo reviran las voces
y se confunden.



Manuel de J. Jiménez (Ciudad de México, 1986). Poeta y ensayista. Consejero Editorial del Proyecto Literal. Fue director de la revista Trifulca, miembro de la Red de los Poetas Salvajes y becario del FONCA en la disciplina de poesía. Entre sus más recientes trabajos está la compilación Constitución Poética de los Estados Unidos Mexicanos (Literal/AEMAC/Secretaría de Cultura CDMX, 2017) y El otro informe. Palabra poética del 68 mexicano (AEMAC/Secretaría de Cultura CDMX, 2018).