Concurso 48 / No. 205

El niño del costal (Cuento de un mundo imaginario que podría ser el nuestro), de Gilles Aufray

Universidad Iberoamericana


Gilles Aufray, “L’enfant du sac”, publicado en Il était une deuxième fois, Editions Espaces 34, Les Matelles, 2015


Tres viajeros salen de la noche…


El primer viajero dice:


Había una vez, en un país no muy lejano,
una costumbre extraña.
En aquel país,
cuando un niño está listo para hablar,
cuando está a punto de decir su primera palabra,
le dan un costal de palabras,
un gran costal repleto de todas las palabras que podrá decir
durante su vida.
El niño toma el costal.
El costal pesa.
El niño se encorva y titubea
bajo el peso de las palabras que debe cargar
para después decir,
y se aleja lentamente
diciendo sus primeras palabras.
El niño crece con cada palabra que dice
y el costal, el costal se vacía lentamente, palabra a palabra.

Cuando el costal se vacía,
cuando el niño envejecido no tiene más palabras
para decir de dónde viene, quién es, qué quiere,
para contar su historia, sus sueños,
para gritar su cólera o cantar su amor,
lo meten en el costal,
cierran el costal,
y se lo llevan.



El segundo viajero dice:


Había una segunda vez, en un país no muy lejano,
una costumbre extraña.
En aquel país,
cuando un niño está listo para hablar,
cuando está a punto de decir su primera palabra,
le dan un costal de palabras,
un gran costal repleto de todas las palabras que podrá decir
durante su vida.
El niño toma el costal.
El costal pesa.
El niño se encorva y titubea
bajo el peso de las palabras que deberá cargar
para después decir,
y se aleja lentamente
diciendo sus primeras palabras.

El niño crece con cada palabra que dice
y el costal, el costal se vacía lentamente, palabra a palabra.

Cuando el costal se vacía,
cuando el niño envejecido no tiene más palabras
para decir de dónde viene, quién es, qué quiere,
para contar su historia, sus sueños,
para gritar su cólera o cantar su amor,
entonces es libre
y se va volando sosteniendo el costal,
el costal vacío ahora de palabras y repleto de aire
que lo lleva
                alto
                     muy alto
                                 hacia otro país…



El tercer viajero dice:


Había alguna otra vez, en un país no muy lejano,
una costumbre extraña.
En aquel país,
cuando un niño está listo para hablar,
cuando está a punto de decir su primera palabra,
le dan un costal de palabras,
un gran costal repleto de todas las palabras que podrá decir
durante su vida.
El niño toma el costal.
El costal pesa.
El niño se encorva y titubea
bajo el peso de las palabras que debe cargar
para después decir,
y se aleja lentamente
diciendo sus primeras palabras.

Pero
un día, un niño no dice su primera palabra.

El niño que estaba listo para hablar,
a punto de decir su primera palabra,
no dice su primera palabra
y no la dirá nunca.
El niño no habla
y el costal, el costal no se vacía.
Y el niño continúa caminando,
camina sin cesar
con el paso de aquel que de tanto caminar ya no puede correr
pero que nada ni nadie puede detener.
Camina a través del mundo
cargando su gran costal repleto de todas las palabras.

¿Desde hace cuánto camina?

Hay quien dice un año,
otros dicen un siglo,
algunos más dicen que el niño siempre ha estado ahí
y que el costal de palabras que lleva consigo
es en realidad el mundo en que vivimos.
Esos llaman a ese niño que no dice nada: Atlas, pequeño Atlas.
¡Shhh!

Escúchenlo pasar
Escúchenlo respirar
Escúchenlo soñar
Escúchenlo sufrir
Escúchenlo llevarnos
Escúchenlo
Escúchenlo
               ¡Escúchenlo!



Nadxeli Yrízar Carrillo (Ciudad de México, 1975). Estudió la licenciatura en Lengua y Literaturas Modernas (Letras Francesas) en la UNAM y la maestría en Traducción Literaria en El Colegio de México. Actualmente cursa el doctorado en Letras Modernas en la Universidad Iberoamericana. Es traductora independiente.

Humberto Pérez Mortera (Ciudad de México, 1976). Se graduó como Ingeniero en Sistemas Electrónicos en el Tec de Monterrey (CEM). Cursó el diplomado en Creación Literaria en la Escuela de Escritores de la Sogem. Actualmente estudia la maestría en Letras Modernas en la Universidad Iberoamericana. Ha traducido varias obras de teatro del inglés y del francés al español, y ha escrito dramaturgia, reseñas, cuentos, cómics, guiones de radio y de cortometraje.