No. 165/30 POETAS (1985-1991)


 

autor-19.jpgEduardo Martín del Campo Ramos



León, Guanajuato, 1986



1)

Se trata de un beso que no levanta
más pintura que la mínima.
La mujercita sale revolviendo hasta a los perros. Y luz y vestido negro.
Zapatillas seguras y del tamaño de la mano.
Pequeña asesina indecisa, no vierte completo el polvo
de vidrio en las albóndigas: se joroba humilde, casi tonta.

Al bajar la calle se rompe un tobillo
y no logra levantarse.
Nadie la ve. Nadie le ayuda.

Más tarde,
otra vez al parecer, sin fin,
el hombrecito,
camisa a cuadros desabotonada.
Idiota, qué idiota.
Ridículos oscuros ojos a esa hora.
Fumando, si del mejor de los casos se trata.

Se trata de un beso que mezcla color de dos tamaños.
La mira porque de levantarse incapaz la mira.
Y baja
caminando sobre las puntas y con cautela,
si del mejor de los casos se trata.


2)
Bravuconada con linterna mágica

Hecho pedazos completamente
destrozado.
Y no, no es tanto que éstas
sean “sólo palabras”.
Esta lengua de salvajes me
habla, como a un idioma
de direcciones y compras.
Y ¿quién se sirve de qué?
Para estar triste, rabiosa
y horizontalmente triste,
he de precisar el signo de la tristeza,
puesto al hierro en la frente de un
hombre, o mujer, o canino,
o manada de hienas, o tótem
nanofronte y ®,
negando la verticalidad correspondiente
y listo, ya está…
“consúmase preferentemente antes de”…
Este circo de temeridades
admite neones
y ronda de preguntas y respuestas…
Nada más simple…
Que emular un letrero
que anuncia y pide
"HAGA LO QUE LA MANO ENFRENTE"... 

Hecho pedazos completamente
destrozado.
Es casi una pena tener que levantar
este formidable escombro
angulando correctamente el codo.


3)
Un olor: BodyTonic

Nada en estas voces microsurco
ni credenciales narices.
Yo te conozco a ti por ese modo
de plegar tus falangetas, triste,

triste eczema de cerezales de almohada
de dos y tres de la mañana…
Deberías ponerle alguna… O todos tus cobertores
encima
y que no se escuche un solo potro
en ninguna oreja sobre ningún suelo.
¿Vienes a darme explicaciones?
Hidra, patochada…
y yo ahí voy…
vuelta a la bola de hierro…
la palma al clavo.

He venido, sí,
a revolotear pájaros soplos,
por pelearle a una princesa gigante
este corazón en disco,
antes que se pierda tras caer en el soto.
He venido, también,
a entregarte esta humilde espada.
Y que Dios, o el destino o el diccionario
te ayude a encontrarle puerta
a esta síncopa de herraduras.

 


Eduardo Martín del Campo Ramos. Ha publicado en diversas revistas como Arteria (FIAC, 2006), diario El Correo, Alforja (versión electrónica) y Balbuceo (revista para colorear). Ha sido incluido en la Antología de poesía mexicana 2007, editada por el Fondo de Cultura Económica. Actualmente publica la misma serie referida en la antología, a través del blogspot y plataformas similares como el tumblr. Fue editor de Balbuceo (revista para colorear). Participó en el Latinale 2010, Festival de poesía rodante, en Berlín, Alemania.