DEL ÁRBOL GENEALÓGICO/No. 165


 

Tuits



Francisco Hinojosa

 

Iba por un camino de palabras y de pronto empezaron a llover arrobas.

Espero no morirme hoy por la noche ya que mañana llega el gas.

Es cierto que la liberación es un gran tema, pero yo no tengo la culpa de que se haya ido la luz.

Ir por el texto a paso gallo-gallina. Entre cristales.

Enfrentarse a golpes en tuiter: al menos sabes que no serán más de 140.

Estaba a punto de ir a mi clase de yoga, hasta que recordé que yo no tomo clases de yoga.

Tengo hambre de saciar esta sed.

Tú tan ser y yo tan res.

Un sauce de Mistral, un chopo de Aura, un árbol bien Hurtado mas Hernández.

Mérida abraza y abrasa.

Se puso su traje de poeta y salió a la calle, ay, tan narrativa.

Necesitaba encontrarla, pero estaba perdido.

¿Hora feliz? ¿En mi propia casa?

Siento que alguien me maneja con el control remoto. Me tiene en pausa.

Maciel: ¿ser o no cerdo?

Se aprende a recordar olvidando.

Soñé con Nietzsche anotzsche.

Pintzsche Nietzsche: tengo otras cosas que leer.

I Kant believe in Nietzsche.

Y que me preguntan que si soy pariente de Nietzsche Hinojosa.

Amor a primera vista: se miraron a los ojos, se abrazaron y se pusieron a tener texto.

Y yo me pregunto: ¿qué sería de las sillas si no existieran las nalgas?

Y que va y que encuentra el punto “g” de mi rodilla.

Lo bueno de mudar de dientes es que no hay que empacar nada.

Debo aclarar que el Pancho al que se refería Shakira, no soy yo. Creo.

Hoy dejé de hablarme a mí mismo 15 minutos. Los dos descansamos.

Para dormir no hay que contar borregos, sino descontar minutos.

Llegar a casa, sin haber viajado, y sólo extrañar el room service.

Y pensar que la Universidad Anáhuac es una persona moral y nosotros personas físicas. Pinche Hacienda.



Francisco Hinojosa (Ciudad de México, 1954). Estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Ha publicado, entre muchos otros, los libros siguientes: en crónica, Un taxi en L.A. (Conaculta, 1995); en cuento, Informe negro (FCE, 1987), Cuentos héticos (Joaquín Mortiz, 1996), Un tipo de cuidado (Tusquets, 2000) y El tiempo apremia (Almadía, 2010); en ensayo, Migraña en racimos (Turner/Ortega y Ortiz, Cuadernos de Quirón, 2006); en literatura para niños, La peor señora del mundo (FCE, 1992), Amadís de anís, Amadís de codorniz (FCE, 1993), Ana, ¿verdad? (Alfaguara, 2000) y Las gallinas de mi abuelo (SM, 2005); en poesía, Tres poemas (Martín Pescador, 1981) y Robinson perseguido y otros poemas (Cuadernos de la Orquesta, 1988; Ediciones Sin Nombre, 2001); en novela, Poesía eras tú (Almadía, 2009). Parte de su obra se ha traducido al inglés, portugués, italiano, polaco y lituano. Es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte.